Incapacidad persistente o recurrente de alcanzar o mantener la excitación sexual suficiente, que causa preocupación personal, lo que podría expresarse como falta de excitación subjetiva o genital (lubricación/hinchazón) u otras respuestas somáticas.

Se caracteriza por: una vez iniciada la relación no se producen los cambios fisiológicos esperados (lubricación, tumefacción vaginal, tensión muscular, alteraciones respiratorias, etc).Tampoco aparecen las sensaciones subjetivas asociadas a dicho momento.

Es fácil encontrar mujeres que manifiestan este problema asociado al de bajo deseo. También es frecuente encontrar mujeres que aunque se excita, no lo hacen lo suficiente como para que se llegue a producir un orgasmo.

CAUSAS PSICOLÓGICAS

  • En general son un conjunto de problemas producidos o mantenidos por ciertos niveles de ansiedad en personas que se muestran excesivamente preocupadas por su buen funcionamiento sexual. 
  • Pensamientos sobre la ejecución correcta del coito: “tengo que parecer muy activa”, “ha de fijarse en mi capacidad sexual”, “he de dejar una buena impresión”
  • Pensamientos sobre el propio cuerpo que hagan “desconectar” de la relación: “va a darse cuenta de que tengo un cuerpo feo”, “me va a ver mi enorme barriga”, “esta postura es poco sexual”.
  • Concentrarse en conseguir que la pareja se excite y no prestar atención a las sensaciones que está experimentando en su cuerpo.
  • Los pensamientos anteriores es  fácil que dejen un “mal sabor de boca” y que condicione los próximos encuentros eróticos, pudiendo en ocasiones abocar en una falta de deseo sexual
  • Características de personalidad o Trastornos de la personalidad que configuren cierta forma de vivenciar las relaciones sexuales. Por ejemplo una mujer obsesiva- compulsiva puede temer perder el control dentro de una relación sexual y vigilar sus cambios corporales, de tal forma que deja de prestar atención al contacto sexual perdiendo toda las sensaciones físicas y emocionales agradables del encuentro. Del mismo modo una mujer narcisista con grandes deseos de gustar al otro, puede estar tan pendiente de su actuación sexual, que por ese motivo pierda el interés por la relación y deje de estar excitada.
  • Problemas en la relación de pareja
  • Falta de información sexual de su pareja, donde a la mujer no se le permita el tiempo necesario para excitarse y no se mantengan las caricias adecuadas para conseguir que su excitación continúe, por ejemplo porque el hombre desconozca la estimulación del clítoris como fuente de placer en la mujer y se concentre exclusivamente en el coito.
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