Aversión fóbica persistente o recurrente al contacto sexual y evitar el contacto sexual  con un compañero sexual, que causa preocupación. Se teme o se evita las relaciones sexuales.
Cuando lo que predomina es la falta de interés en las relaciones, estaríamos ante el caso bajo deseo sexual.  Pero si sentimos ansiedad o miedo  ante cuestiones relativas  a la sexualidad, hablamos entonces de aversión a las relaciones sexuales.
Algunas de estas personas no son capaces de mantener determinadas actividades sexuales, por ejemplo sexo oral, mientras que otras manifiestan ansiedad ante cualquier situación que se asocie al sexo, por ejemplo un beso.
En algunas ocasiones, si se mantiene en silencio el problema, la persona se mantiene soltera y virgen; en el caso de que tengan pareja, este problema deteriora gravemente la relación matrimonial.
En las fobias sexuales se produce una intensa evitación de aquello que está relacionado con el sexo y la erótica debido a la intensa ansiedad que producen las situaciones.

CAUSAS PSICOLÓGICAS:

  • Historia personal donde hubo agresiones sexuales
  • Educación muy restrictiva con respecto al sexo.
  • Presiones importantes de la pareja que “obligue” a la mujer  a tener relaciones sexuales mostrando gran enfado si él no accede a ellas.
  • Algún tipo de confusión o indefinición en la persona en cuanto a la identidad sexual se refiere.
  • Este grupo de personas parece mostrar, por otro lado, un mayor nivel general de ansiedad ante situaciones no relacionadas con el sexo. Es posible incluso una asociación con el trastorno de ansiedad generalizada.
  • Existe una correlación entre conductas erotofóbicas y preocupación por pensamientos de tipo sexual y Trastorno Histriónico de la personalidad.
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