tratamientos psicosomáticos problemas de la piel

La piel es el órgano con más presencia en nuestro organismo: recubre todo el cuerpo. Reacciona tanto ante estímulos que provienen de nuestro interior, como a los que lo hacen del exterior.

La capa más externa de la piel, denominada epidermis, es lo suficientemente dura como para caminar todo el día sobre ella, y lo suficientemente frágil como para que le afecten las tensiones interiores.

Hablábamos de desencadenantes exteriores e interiores… Entre los primeros, estarían las picaduras de los insectos, el roce con una ortiga, etc. Cualquier problema de la piel debería ser examinado primeramente por un médico para ver si existe alguna irritación orgánica. Pero, incluso éstos, son “agravados” por los problemas internos. Los factores emocionales y el estrés influyen en las verrugas, la psoriasis, el eccema, el herpes y el prurito (picor). A su vez, los trastornos de la piel suelen producir más ansiedad, tanto por el malestar que originan, como por lo que repercute en su aspecto físico.

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